La solución discreta e ideal para ventanas, ya sean pequeñas o grandes, sobretodo en edificios. Normalmente actua con un angulo de 90 º (entre la pared y los brazos), quedando el tejido en pendiente entre dichos puntos, protegiendo del sol el interior, aunque también existe la posibilidad de darle ''doble caída'' llegando entonces a un cerramiento posible de 180º. Además la tensión ejercida por sus brazos a través de un muelle le permite ofrecer una gran resistencia al viento.
La solución discreta e ideal para ventanas, ya sean pequeñas o grandes, sobretodo en edificios. Normalmente actua con un angulo de 90 º (entre la pared y los brazos), quedando el tejido en pendiente entre dichos puntos, protegiendo del sol el interior, aunque también existe la posibilidad de darle ''doble caída'' llegando entonces a un cerramiento posible de 180º.